LOS CIUDADANOS DEL MUNDO AMAMOS LA PAZ
by//Damelys María Martínez Rosillo
El mundo es una esfera desde el punto de vista de la geografía, poblado por millones de personas que cohabitan en su inmensidad territorial, la biodiversidad, el plurilinguismo, la variedad étnica, las culturas, entre otras características que Dios diseñó para diferenciarnos unos de otros.
Es pertinente aclarar que los seres humanos, no importa el lugar en que vivamos, somos seres de paz. Al nacer, somos como un hermoso pañuelo blanco, que se va impregnando de puntitos, en la medida que vamos trajinando en la vida. Esos puntitos señalan las experiencias vividas, que serán de colores maravillosos, si desde pequeños, se nos enseña que aprender a convivir, aprender a respetar, aprender a amar, aprender a valorar lo que somos, aprender a estudiar, aprender a aprender los principios fundamentales para la vida.
Asimismo, esos puntitos cambiarán de color si las experiencias son negativas, esto significa que no es igual un niño que es criado en un ambiente de paz, amor, benignidad, bondad, de sana alimentación, escolarizado, que practica deporte, preparado para un liderazgo excelente, a un niño que es criado en condiciones infrahumanas, donde la hostilidad es su pan, las lágrimas son su agua, el sufrimiento es su amparo, se le enseña a desaprender a sus emociones, a un pseudoliderazgo. Por otra parte, no es igual, una niña que ha sido abusada sexualmente, castigada brutalmente, sin derecho a expresar sus emociones verbalmente; a una niña que ha sido cuidada, sin abusos en su cuerpo, sin maltratos físicos ni psicológicos, a expresarse cotidianamente, ejerciendo su rol y voluntad de ser mejor cada día.
En términos matemáticos, a es diferente de b y c, pero las tres forman parte de un conglomerado de términos semejantes, cada uno cumple su función dentro de la matriz de una figura geométrica, parecido a un problema silogista, asi es la transitoriedad del hombre y la mujer, en una sociedad que promueve cambios constantemente, por lo tanto, hay que buscar las mejores soluciones vivenciales para enmendar errores y levantarse de esas enmiendas, vencedores, con la mirada puesta en la búsqueda de las mejores alternativas posibles, pero eso conlleva tiempo y esfuerzo, y se requiere de sustento y respaldo económico para poder funcionar y asimilar el liderazgo bienhechor practicando la ciudadanía generativa de la paz.
En lo dicho anteriormente, hay ideas que no se deben descuidar, si y solo si, a mayor y mejor educación, se ejerza una influencia positiva, incrementando el liderazgo creciente se reafirmará las bases para la ciudadanía de paz que tanto anhelamos, es necesario que los líderes que emergen en los diferentes países atendidos y desatendidos, en sus reuniones, en sus acuerdos, planifiquen mejor sus constituciones, leyes, y proyectos, los cuales deben poseer ejes transversales que comuniquen a sus habitantes confianza y seguridad en todos los ámbitos, especialmente en el plano espiritual, moral y buenas costumbres, en el plano socio-económico, a la vez, enfocados y diseñados para preparar la ciudadanía mundial de la pacificación y del amor.
Cabe destacar, que cada cierto tiempo, emergen verdaderos líderes, como un Jesús, que se atrevió a defender una posición espiritual en una época casi prehistórica, a Mandela quien desafió el odio racial que había en su país, a un Luther king, quien expuso su ideología en evidencia al repudiar el odio racial en su terruño.
Del mismo modo, algunos de esos liderazgos encausados a defender posiciones de vientos favorables para el mundo, son falsos, elaborados tras bastidores de burocracias enriquecidas o por herencias kimsianas, y desde las trincheras más insólitas crecen vertiginosamente.
Por otro lado, hay otros que llaman a desarrollar ideas de paz promovidas concientemente, porque la ciudadanía mundial está harta de guerras, de malas noticias, de personas que sufren trastornos mentales basados en el poder y daño que ejercen a terceros, especialmente a niños, niñas y personas indefensas.
Por otro lado, hay otros que llaman a desarrollar ideas de paz promovidas concientemente, porque la ciudadanía mundial está harta de guerras, de malas noticias, de personas que sufren trastornos mentales basados en el poder y daño que ejercen a terceros, especialmente a niños, niñas y personas indefensas.
Al mismo tiempo, expreso que no deseo "un mundo feliz" a lo Huxley, en el que clasifica cinco tipos de clases sociales, los "alpha" los mejores, "beta", los ejecuntantes, los "gamma", los "empleados subalternos", y las otras dos últimas, "destinados a trabajos arduos", como alguna vez clasificaron a los hermanos judíos que los llevaron a su destrucción, conminándolos a ejecutar trabajos forzados hasta fallecer.
Finalmente, deseo un mundo en y para la paz, una ciudadanía para la paz, ese atributo se debe reflejar en las tareas que hagamos durante los 365 días del año, por lo tanto, una manera de mejorar, es practicar la paz hasta dominarla y hacerla participar en nuestras acciones cotidianas. Todos los habitantes somos responsables de promoverla, se nos entregó un planeta hermoso, con bellezas únicas, y los seres más inteligentes del universo, por ello, debemos resguardarlo de maldad humana, de guerras fraticidas, de afanes destructivos.
Deseo un mundo, en que se valore a la raza humana, sin importar su color, belleza etiquetada, ni posición social promovida por revistas de economía amarillistas. Es cierto, que se nos ha enseñado a devalorar al que no es igual a mí, pero esos valores se pueden revertir, se pueden reaprender.
Asi que seamos portavoces del cuidado de la paz, una manera de lograrlo es expresar las emociones, los pensamientos, pero, hay problemáticas que no se deben esconder, por el contrario, decirlas libremente, pero respetando, la biodiversidad, la ideología de cada quien, sólo así, desde mi punto de vista, seremos pacificadores, por ende, un mundo pacífico sería lo ideal.
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