LA MAYORDOMÍA, UN PASO PARA LA PAZ
UN PASO PARA EL LIDERAZGO EXCELENTE
//BY DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO
Cuando era niña leía muchos cuentecitos que llegaban a mis manos, y en muchos de ellos, leía la palabra mayordomo. Ese mayordomo, estaba siempre muy bien vestido, con un traje negro smoking, corbata, camisa blanca y bien peinado, y tenía en su haber, una gran responsabilidad, ser el cuidador de los bienes de una acaudalada familia que tenía un abolengo histórico, económico y financiero.
Esto me llamaba mucho la atención, porque eran personas de gran confianza con sus empleadores, por esta razón, soñaba que algún día iba a tener un mayordomo, quien me administrara mis recursos financieros. Y que gran sorpresa me tenía reservada mi Dios altísimo, en que años más tarde a través de su palabra me enseñaría el verdadero significado de la Mayordomía.
Hoy, aunque no tengo grandes riquezas, la vida me ha colocado en cierta posición de liderazgo y allí he aprendido sobre el sistema del ahorro, y gracias a Dios, quien se hizo cargo de mi guianza, desde que quedé huérfana en mi adolescencia, hasta los actuales momentos.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran. Con todo, Jehová me recogerá . (Salmo 27:10).
Desde que era adolescente, fui la mayordoma de mis hermanos, mi hermana mayor, tenía plena confianza en mi, y me encomendaba la misión quincenal de ir al banco por su cobro, mi hermano varón, me dio la potestad de abrirle una cuenta bancaria, en la época en que solo ibas con tu cédula y ya tenías tu cuenta aperturada, me daba para que le depositara su dinero quincenal, y jamás de los jamaces, tomé de ese dinero "medio real" para beneficio personal.
Ahora, que miro las ventajas del ahorro, y de los principios de la mayordomía, como un paso fundamental de todo líder para ejercer un cargo, administrando de buena manera las riquezas que posee y las que le han sido entregadas para multiplicarlas, es entonces, cuando pensamos que ser limpios de mente y de conciencia y de pensar en todo lo bueno y lo justo, para que siempre predomine la excelencia por encima de la mediocridad, por eso, tener esas características de un líder o una líder de excelencia, son necesarias porque a eso nos manda el Señor Jesús, a vivir en la excelencia que solo el otorga, a quienes le honran, y a través de la Gracia.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Filipenses 4:8
En esta misma línea, puedo decir, que la honestidad, es uno de los principios esenciales para entrar en la mayordomía que Dios desea poner en tu vida, para hacerte buen administrador o buena administradora de esas riquezas, para desarrollar un emporio, que conlleve a la paz del país, de la familia, de la empresa que desea regalarte, porque en la medida que se haga un buen gobierno, que se ejecute ese liderazgo, que el Señor anhela entregarte, con una sana administración, sin pensar en el Yo, sino en el nosotros, sin pensar en el enriquecimiento ilícito, sino en el lícito, en todo lo que es puro, en las buenas virtudes y buenos valores que conlleva todo ese liderazgo, que se convertirá en el mejor, si se sabe direccionar.
Si desde los más tiernos años, a los niños y niñas, se le enseña a ser buenos administradores, a ser honestos, a decir la verdad, a ser sinceros consigo mismos, luego con el prójimo, tendremos menos delincuentes que buscan llenar sus arcas con el dinero público.
Asimismo, cada país, cada empresa, cada familia, debe tener en su cabecera una persona con ciertas características parecidas a ese mayordomo, administrador y cuidador de las riquezas que le corresponde, es decir ser un maestre sala, así como el cuidador del vino que se sirvió cuando Jesús hizo uno de sus primeros milagros al convertir el agua en vino.
Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba...Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de donde era... llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior, más tu has reservado el buen vino hasta ahora. (Juan 2: 7,8,9,10).
Estas palabras revelan una gran verdad, por cuanto, el buen administrador, es capaz de convertir el agua en vino, para hacer de sus empresas las mejores, por eso, Jesús, es quien es, el Señor de Señores, muchos han intentado, ser como Él, más Él es el único, el deseado de las naciones, el mejor líder que jamás pueblo alguno haya tenido. El Sumo Sacerdote, en quien Dios, puso toda su confianza durante sus 33 años de vida. Y, sí queremos estudiar su vida y su doctrina, terminaremos amándolo más que a nadie, porque Él representa el amor, el amor hecho hombre, la virtud. Jesús representa la suma de todas esas cualidades juntas, por tanto, sólo leyendo su palabra, nos purificaremos y entraremos al sublime lugar santísimo.
Además, se puede agregar que solo él en este proceso de iniciación de su liderazgo, empleó la química, la conversión de una sustancia en otra, sólo con pedírselo a su Padre, Dios.
De igual manera, cuando multiplicó los panes y los peces para darle de comer, a cuatro y cinco mil personas, allí, se observa la autoridad que Dios le dio para engrandecer su nombre día a día.
De igual modo, cuando Jesús dijo al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. (Mateo 22: 15 al 22)
Con estas respuestas, demostraba uno de los principios de la mayordomía, por cuanto, separaba el Reino de Dios, del de los hombres, el de Dios es una mayordomía pura, el de los hombres es corrupta, no serán buenos mayordomos, hasta que no busquen de El, por eso, en cuanto tengamos, dinero, apartad lo que es de Dios, para honrarlo y ayudar a la expansión de su Reino.
Por otra parte, para ser un buen mayordomo dirigido por Dios, en primer lugar, buscad del Reino de Dios y todas las cosas os serán añadidas, por tanto, hay que aprender a ser buenos mayordomos de la justicia divina, de la palabra del Señor, ser incorruptibles, y luego, El, en su magnificencia, te mostrará el verdadero linaje, la verdadera administración.
Mas buscad primeramente el Reino de Dios y justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6: 33.
Finalmente, a través de estas sencillas, pero significativas palabras, Dios, nos enseña que para ser líderes de alto renombre debemos cumplir su palabra, aprender, en primer lugar a amarlo a Él, a cumplir sus mandamientos para permanecer lejos y apartados de la maldad porque el Reino de Dios hay que expandirlo y se necesitan la buena semilla para hacerlo crecer para cuando nos llegue el momento de predicar su palabra podamos testificar a través de un testimonio sano y lleno de vida en Él.