LA
JUSTICIA ES UN REGALO DE DIOS
by//DamelysMaríaMartínezRosillo
Al definir el
término justicia, se inmiscuyen en ella una congregación de términos, de hechos
que resplandecen por sí solos. Dios es justo, él nos enseña la mejor justicia,
una palabra que, a veces, es mal empleada en la sociedad actual, sobremanera
cuando se relaciona con la equidad y los derechos universales del hombre que
provienen de las Santas Escrituras.
En estas líneas
agrego, que la justicia es libertad, es libre albedrío, es una exposición sana
de los principios de equidad, paz, tolerancia, equilibrio en las relaciones
interpersonales, justicia es amor de Dios al hombre, y, es amor del hombre hacia
Dios, quien creó todo y lo dispuso para que tomáramos lo que nos pertenece y
respetáramos el derecho del otro, el derecho a pensar distinto a mí, a la otra
persona.
Cabe destacar, la
biografía de una persona que es reconocida a través de la justicia, Abraham, el primer hombre a quien Dios se le
reveló para que fuera el pionero de la fe. "Porque ¿qué dice la escritura?
Creyó Abraham a Dios, y le fue contada por justicia" Romanos 4:3
Por otra parte,
"Sin fe, es imposible agradar a Dios". Hebreos 11:6. Así que, a
través de su pacto con Dios mediante la circuncisión, quedó comprobado que es
una acción que agrada al Altísimo, para los judíos, pero, en los siglos
venideros, la presencia de Jesús, fue más allá de ese pacto, llegó a los
gentiles, a los no judíos, "...el hombre es justificado por fe sin las
obras de la ley", de modo que, Jesús representa la justicia, porque él es
la puerta de entrada al Lugar Santísimo, sin Él, la fe no es fe.
De acuerdo a la
idea anterior, al creer reguardamos la fe, es decir, se cree que Jesús vino a la tierra en forma de carne, que
creció, que desarrolló un ministerio para conformar la base de lo que sería hoy
una comisión regada a lo largo y ancho del planeta, además, de sentar un
precedente en su época para la divulgación de su doctrina, en otras palabras,
creer que murió, que resucitó al tercer día, que luchó en esos días antes de
ascender al cielo para dejar un sustituto que quedara para siempre arraigado en
sus apóstoles y en todo aquel que cree en él, al Espíritu Santo, una bellísima
y delicada persona que se deposita en el corazón del hombre o mujer que le ama
profundamente, es la base de la guianza del cristiano que vive por fe para
ayudarle a memorizar todo el aprendizaje de la Palabra, a fin, de compartirla
con otras personas, además, es el Espíritu Santo, quien habla en nuestro
interior para revelarnos los misterios que Dios dispuso para nosotros, “el
Espíritu se recibe por fe” Gálatas 3. “para que en Cristo Jesús la bendición de
Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la
promesa del Espíritu” Gálatas 3:14
Así mismo, es pertinente
aclarar que para Dios, los términos justicia y fe van tomados de la mano, por
lo tanto, "la justicia es por medio de la fe", así que la relevancia
de la justicia para la vida humana cristiana es sinónimo de investidura, de
coraza, de armadura, “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que
podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo estar firmes” Efesios
6:13 para poder arremeter contra las falsas creencias que se apostan como
estereotipos, haciendo crecer falsos liderazgos enmarcados en la deificación de
personas como ídolos de multitudes, afanados en llevar a los más débiles ideas
contrarias, por esta razón, una tarea que Dios dispone en nosotros, es divulgar
su Palabra para llevar el verdadero conocimiento y derrumbar falsos argumentos.
“Estad, pues, firmes ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la
coraza de justicia” Efesios 6:14
Así que, cuando el
Señor Jesús, se aparece a Pablo, le entregó el ministerio de la incircuncisión,
para que pudiera cumplirse la promesa de que todas las naciones serían
bendecidas por la excelente Simiente, a la par, todo hombre confesará que Jesús,
es el Señor de Gloria. ”En ti serán benditas todas las familias de la tierra” Gálatas
3: 8b, a través de la Simiente que es Cristo Jesús.
En definitiva, la
justicia de Dios representa la benignidad del gran amor con el que nos ama para
que conozcamos de Jesús, Dios mismo, hecho Hombre terrenal para que su Verdad
nos arrope y hacer de la fe, el Pan del cristiano, con el fin de arraigar la
buena dádiva y el don perfecto que nos brinda su Palabra en el día a día."Yo y mi Padre, uno somos" Juan 10:30