domingo, 22 de marzo de 2015

NECESITAMOS UNA VERDADERA IDENTIDAD
By// Damelys María Martínez Rosillo

Cuando Dios nos hace el llamado para trabajar para él, nos da una identidad apropiada para incursionar en el mundo cristiano. 

Identidad significa ser quiénes somos, hijos de Dios, engendrados, no por sangre, ni sustancia humana, sino por su Espíritu Santo. 

Cabe destacar que, Dios, envió a su Hijo, que nació de una mujer y sujeto a la ley, para que redimiera a los que estaban sujetos a la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. 

 Y por cuanto ustedes son hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: <<¡Abba, Padre!>>Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, también eres heredero de Dios por medio de Cristo. 
                                       
                                                 Gálatas 4:6 (RVC)

Los anteriores versículos afirman nuestra identidad en Cristo Jesús, para sentirnos en confianza y fortificarnos en su Palabra, que recibimos porque el Señor, nos muestra que le pertenecemos al inmiscuirnos en su mundo mesiánico. 


Por otra parte, las afirmaciones siguientes nos identifican como hijos suyos.

Pero a todos los que la recibieron,
a los que creen en su nombre,
les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre,
ni de voluntad de carne,
ni de voluntad de varón,
sino de Dios.
                                        Juan 1:12-13(RV,1960)

En conclusión, Jesús, significa para nosotros, sus discípulos, la entrada triunfal en nuestras vidas, porque él es el único que nos acerca al Padre.


¡Gloria a Dios!


sábado, 21 de marzo de 2015

PARA VIVIR EN AMOR by//Damelys María Martínez Rosillo

 APRENDAMOS SENTIMIENTOS DE AMOR PARA VIVIR EN PAZ
BY//DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO



Cuando Dios creó el universo, lo hizo por amor, todo lo que se crea pensando en el bien común es producto de un corazón misericordioso.

"Y hago misericordias a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos."
                              Exodo 20: 6(R.V,1960)

 Sí algo tenemos que aprender, aprendamos de nuestro Señor, aprendamos de su amor para poder vivir en paz, aún en las peores circunstancias, sin avergonzarnos de sentir el verdadero amor que nos une a Él. Un amor de esperanza, consuelo, gracia, favor, honor, honra. Un amor incondicional e infinito.

" Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado."
                                Romanos 5:5(R.V, 1960)

Un amor que consuela, amor que construye, amor de sentimientos puros, amor de paz. 
Amor confortable.

"Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor a su nombre."
                                  Salmo 23:3(R.V,1960)

De la misma manera, nuestro Padre Celestial, es el dueño de pensamientos colmados de honestidad, pureza, bondad, benignidad, reflejados en lo que vemos en el espacio, al transitar en el camino diario, la inmensidad de su Creación.

¡Gracias, Padre Celestial! 
Tu amor en nosotros es una necesidad básica, del otro lado, hay excesivas necesidades. 

Sólo Tú, nos haces mirar al prójimo carente de tu Palabra, ése que está allí, en la esquina trabajando pegando bloques, la mujer que camina buscando el pan para llevar a los suyos, el niño recién bañado que se prepara para ir al colegio con su lonchera en la mano y su morral en la espalda, la joven sentada en un bus, cabizbaja, triste, decepcionada, con una hoja semiarrugada en sus manos, relee el examen aplazado, anticipando, el gran regaño que le darán sus padres por ese resultado. 
Una mujer con hijos, sin padre, pensando cómo encontrar trabajo, y con quién los dejará mientras lo hace.

Un prójimo, que anhela amor, y el único capaz de dar ese amor gratuito es Dios, en el nombre sobre todo nombre, Jesús.

Así mismo, el amor de Dios, es importante para sus hijos porque es la viva semblanza en nosotros. Por un lado, nos sentimos rociados por la pureza de la sangre preciosísima del Cordero Santo. Por otro lado, recibimos su amor sutil, como pétalos invisibles que limpian nuestro cuerpo, alma, vida, corazón, pensamientos y espíritu. Siembras el anhelo y deseos de alabarte para que te busquemos sin afán, en quietud y en paz.
¡Qué Gran Padre eres!

Regalas, sentimientos de amor cuando mandas la lluvia menuda que cae a la tierra regándola para que produzca el alimento a todos, sin excepción, por tu misericordia divina.

De la misma manera, el significado magno del amor a la humanidad, al enviar a tu Hijo Jesús, para que conviviera con los suyos durante tres décadas, a fin de enseñar y servir de ejemplo a las multitudes de pueblos, y naciones, y así, expandir su Santo Espíritu, dirigiéndolo a los corazones maltratados por emociones insanas para dar vida, porque su amor, es vida. 

Al mismo tiempo, el amor de Dios representado en su Hijo para que asumiera con libertad, el rol que le correspondía vivir, dar buenas noticias a los pobres, sobre sanidad física, emocional, y espiritual, liberar a los cautivos y oprimidos. ¡Qué gran desempeño de nuestro Maestro Jesús!

Dice el Señor Jesús, en los siguientes versículos:

"El Espíritu del Señor está sobre mí. Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón.
A pregonar libertad a los cautivos.
Y vista a los ciegos,
A poner en libertad a los oprimidos.
A predicar el año agradable del Señor "
                                             Lucas 4:18-19 

Por último, es importante destacar que Jesús nos muestra el único camino a Dios, el amor. Con su amor nos sentimos vivos, con su amor, todo es más accesible. Con su amor, el peligro se aparta de nuestro lado. 
Protegidos y cimentados en su amor, somos saludables, amables, sinceros, honestos. Su amor es la vida misma.

¡Gloria a Dios!