Dios es mi guardador
Salmo 121
En esta oportunidad escribo sobre las maravillosas palabras encontradas en este bello salmo, que recoge miles de bendiciones en sus versículos. Expresa la gratitud de un hombre afligido, cuya esperanza está puesta en el Gran Yo soy, el Dios de Israel.
Cabe destacar que, en estas palabras emerge la vivacidad del amor hacia Dios, inspirado en el valioso amor Ágape. Brotan emociones profundas que siente cuando está en soledad y le embarga una pena, una aflicción, tal vez, por que perdió a un gran amor, y desea aferrarse a la única manera de vivir excelentemente, en sometimiento al Dios de los Ejércitos.
Asimismo, se destaca que en soledad, es cuando Dios llega a nuestras vidas para que le amemos profundamente y logremos vislumbrar, el verdadero propósito que desea para nosotros. Así que en consideración a nuestras vicisitudes, Él nos toma de la mano derecha, y no nos deja caer.
Por otra parte, enfatiza su seguridad y confianza en Dios, en una desesperación por hallar paz a su espíritu afligido " en el mundo tendréis aflicción, pero Yo he vencido al mundo" Juan 16:38, por lo tanto, El Gran Yo Soy, es el único bastión que nos da seguridad, por eso, debemos buscarle con alegrías, aunque la tristeza arrope el alma, aunque el espíritu esté contristado por el dolor más terrible. Aún en tristezas, el Señor sana nuestras heridas."entonces Yo sanaré tus heridas". Jeremías 30:17
En otras palabras anhelarle con todo nuestro ser, persistir en la oración íntima con todo el amor que se merece ese Dios que envió a Jesús para que luchará contra las obras del mal, y rompiera el acta de los decretos derrotando a los principados y a las potestades y a toda hueste de maldad.
"anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, trinfantes sobre ellos en la cruz" Colosenses 2:14-15.
Al mismo tiempo, en el Salmo se manifiesta que el Señor nos guardará de todo mal, porque para eso mandó a Jesús a nuestras vidas, para que le conociéramos en la intimidad de nuestro ser, para que tuviéramos confianza mejorando nuestra vida espiritual y física.
En definitiva, Dios es nuestro socorro, y a Él debemos acudir cuando estemos en alegrías y en dificultades, despiértate por Él, luego se despertará por ti y por mí, mantener un grado alto de confianza porque jamás nos abandonará "Aunque tu padre y tu madre te dejaran. Con todo, Dios te recogerá" Salmo 27:10
Al encontrar asidero en la palabra del Señor, Él nos guía y nos encamina hacia la prosperidad espiritual, un estado de satisfacción plena, en el que el dolor ya no está, la enfermedad se convierte en sanidad, los pensamientos positivos y llenos de amor se multiplican y vencen a los negativos, se apartan y se retiran de nuestra vida, en suma viene la satisfacción y la felicidad, el gozo y bienestar que envuelve nuestra vida como música celestial que proviene de lo más alto."No dará tu pie a resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda" Salmo 121:3.
Finalmente, con estas bellísimas expresiones expuestas a la luz de la verdad de la Palabra de Dios se pone de manifiesto la esperanza y la fe de que todo estará bien , porque si tenemos a Dios de nuestro lado, nadie nos hará daño.


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