miércoles, 28 de mayo de 2014

EN MÍ ENCONTRARÁN LA PAZ VERDADERA, DICE JESÚS. EL REY DE REYES.

La Paz, estado de felicidad para el progreso
                                                                                                  by//DamelysMaríaMartínezRosillo



La paz es un movimiento de pensamientos de amor que conllevó al Señor Jesús a hacer amigos en los lugares que lo adversaban. Se unió a multitudes y sus ideales siempre impactaban. 

La pureza de su corazón, a pesar de esas corrientes revueltas, siempre mostraba una bella sonrisa a su prójimo. Su amor por las personas, le llevó a sanar a multitudes, a liberar a los cautivos, a la mujer prostituta la exaltó, haciéndola su discípula y su amiga. A los niños los arropó bajo su Gracia y decretó que para ir al cielo, se debe ser como niños. Sus hermosos pies anunciaban la paz donde llegaba.

"¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión:¡Tu Dios reina!"

Isaías 52:7

Tomando en cuenta el contenido del versículo anterior, se destaca que en los tiempos actuales hay muchas vertientes que ofrecen ideologías que son contrarias a la paz, por eso, el Señor Jesús, llega a nuestras vidas, para aclarar, que sólo Él, es quien nos puede dar una paz verdadera.

"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.
En el mundo, tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo."
Juan 16:33

Para eso, el Señor Jesús, nos hace el llamado, para entrar en la Sana Doctrina que sólo su pensamiento liberador nos muestra siguiendo sus mandamientos, y llevando una vida ejemplar, para no ofender sus principios, y lo más relevante, permitir al Espíritu Santo de Dios, que sea quien nos dirija.

Démosle gracias a Dios, porque nos adiestra con su Palabra y coloca en nuestra vida, a su Espíritu Santo para llevarla en santidad, a la par de ésto, a personas guiadas por él, para que nos enseñen y favorezcan las enseñanzas de la Palabra a diario.

Por estas razones, prefiero hablar de paz y no de guerra, dar buenas noticias, enfrentar la vida con una excelente actitud, perseverar en la Sana Doctrina como nos exhorta el apóstol Pablo, a regocijarnos en el Señor siempre, en todo momento para enriquecer nuestros pensamientos con lo verdadero, con lo honesto, con lo puro, con lo amable, con todo lo que es de buen nombre,con todas las excelentes virtudes que posee el Señor Jesús quien encamina a sus discípulos y apóstoles para que lleven las buenas nuevas de salvación a las multitudes.

Por experiencia propia, en los encuentros con la vida tuve alrededor personas muy violentas, sólo sabe el Señor Jesús, de esos momentos, eso me enseñó a ser selectiva con mis amistades, porque no compartía esa manera de vivir. Hoy, sólo sé que prefiero hablar de todo lo puro, lo honesto, de los más excelentes pensamientos para continuar viviendo y para poder ser feliz.

En definitiva, en estas líneas explico que el Señor Jesús es la Puerta por la que debemos entrar todos los que le siguen con un corazón ferviente y amoroso, por tanto, la lectura diaria de la Palabra, es una herramienta poderosa que nos acerca más a Él.

"Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis, esto haced, y el Dios de paz estará con vosotros.  
Filipenses 4:9

¡Gloria a Dios!