LA COTIDIANIDAD EN LA VIDA DEL CRISTIANO PACIFICADOR, PARTÍCIPE DE LA NATURALEZA DIVINA(18-08-2016)
by// Damelys María Martínez Rosillo
En el estado presente de lo cotidiano, del diario vivir, asumir el liderazgo cristiano, es altamente beneficioso, en primer lugar, porque nos enseña a caminar y a estar en plenitud de gozo con nuestro Padre, constantemente en la manutención del alimento vivificador, su Palabra.
Como prioridad en mi vida, este alimento vivificador es más relevante que el propio alimento que ingerimos. Es el primer alimento, nutricional e imperecedero, nos llena de satisfacción plena, es un baño de amor multitudinal y multifuncional que nos sumerge en el bautismo aqual, espiritual, vivencial, existencial, en completa dependencia al Gran Señor Creador de nuestro ser. A él, pertenezco desde que era una niña.
Ahora, mujer adulta, no me avergüenzo de decir públicamente que lo amo, y le necesito en mí ser interior, como necesitamos el agua para vivir, como el océano su color verdi-azul, como la justicia se nutre de la paz, como el aire vital para vivir, por lo tanto, debo decir que la justicia y enseñanza cristiana siempre afloró, aflora y aflorará en mi ser auténtico.
Como consecuencia de mi fe, oro al Señor, cada vez que siento necesidad de Él, y le pido que aparte de mi vida la falsa vida, que me haga ser una hija suya verdadera, sin máscaras falsas, y aguanto callada, cada una de las fuertes pruebas a las que he sido sometida, desde que nací, también pido que jamás sea una falsa maestra y falsa profeta, y que sea su maravilloso Espíritu Santo, Quién sea mi Tutor, mi Pastor. Y, que siempre hable, y escriba del amor y del fruto del Espíritu, hacia la Santidad del Señor Jesús. Todo ésto, te lo pido Padre en el nombre sobre todo nombre, Jesús.
Por otra parte, como pacificadora, e hija de Dios, se explica que asumir el liderazgo es un escudo bajo la fe que recibimos cuando aceptamos a Jesús, como nuestro Salvador, como el Maestro que nos dirigirá en la vida cotidiana, es ser partícipe de la naturaleza divina a la que se refiere el Apóstol Pedro, en su epístola segunda.
"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder; mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia"
2 Pedro 1: 3
Al mismo tiempo, es recuperar la vida día a día sumergidos en la Divinidad del Espíritu Santo, Quién nos dirige para enfrentar mejor y satisfactoriamente, todo lo que acontecerá, a fin de encontrarnos con nuestro Señor para que sea él, Quién a través de sus promesas nos incentive a mejorar, a crecer, a recibir todo lo que desea darnos, una herencia incorruptible, para cuando vengan y vivamos las pruebas, podamos soportarlas en silencio, orando y alabándole, en fin, es una preparación constante, Jesús, con su maestría, enseñada a sus Apóstoles, la refuerza con sus mensajes proféticos, fidedignos en el devenir de la cotidianidad.
"por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas; para que por ellas llegaseis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concuspicencia"
1 Pedro 2:4
Del mismo modo, es porque, nos está preparando para que aprendamos a realizarnos en la nueva vida, la vida espiritual, la vida del amor permanente, la vida del gozo divino, la vida de la espera, de la paciencia, del crecimiento que nos da Dios para quitarnos el afán en el que viven millones de personas.
Una característica cualificable de vivir en plenitud, es desprendernos de todo lo que ha sido una vida errónea, pensamos que lo material, es lo primero, pero, el Espíritu Santo nos motiva e incentiva a vivir una vida en plenitud de gozo, una vida más afable, en consonancia con lo que somos y lo que decimos.
Por otro lado, Pedro, el Apóstol nos aclara que debemos ser diligentes, para lograr adquirir fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, tal y como, le sugirió Pablo, el otro Apóstol, a Timoteo para que fuera diligente en toda buena obra y se presentase a Dios como obrero aprobado.
"Haz todo lo posible por ganarte la aprobación de Dios. Así, Dios te aprobará como un trabajador que no tiene de qué avergonzarse, y que enseña correctamente el mensaje verdadero."
2 Timoteo 2: 16
"vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe, virtud, a la virtud, conocimiento, al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, paciencia, a la paciencia, piedad, a la piedad, afecto fraternal, y al afecto fraternal amor"
2 Pedro 1: 5-6-7
Asimismo, lo cotidiano Divino, nos enseña que llevar la vida sin tropiezos es estar sumergidos los 365 días del año, las 24 horas con sus minutos y segundos en su Presencia inefable, sin preocupaciones de ninguna índole porque ya hemos vivido una vida malsana en precarias situaciones en el pasado, ahora, está Dios, el Padre, Jesús, el Hijo, y el Espíritu Santo, mandado por el Padre a nuestra vida para que nos guíe y no nos abandone jamás, para ser colaboradores suyos, y presentarnos cada día como somos, sin máscaras delante de nuestro Consolador.
Por último, destaco, que en las vivencias cotidianas del hoy por hoy, nos encontraremos con problemas sociales, territoriales, de gobernantes, amistades con problemas existenciales, personas con emociones negativas, que no han podido resolver.
En lo que respecta a los problemas de la sociedad, sólo las personas encargadas de esos entes sociales, gubernamentales los arreglarán en la medida que se avoquen a solucionarlos, siempre y cuando en sus corazones resplandezca la Verdad de Cristo Jesús y las sombras se irán de todas las instituciones.
En cuanto a nosotros, hijos e hijas del Reino Celestial deberemos declarar Palabras sanadoras, liberadoras y dar excelentes noticias en todo tiempo, para contrarrestar la opresión de las sombras, así que, confianza tenemos en nuestro Padre porque quitará todas esas cargas como fardos pesados, a veces llegan, para robar nuestra paz, por lo tanto, debemos entregarlas al Padre, en el nombre del Señor Jesucristo para que quite todo problema de nuestro camino, y podamos aceptar que Dios nos ha llamado para purificarnos, para llevar una vida en santidad, sin vanaglorias, compartiendo con el Verdadero Espíritu de Dios, nuestro amado Espíritu Santo, el liberador y libertador de nuestra alma, espíritu, salud emocional, entre otros. Amén
¡Gloria a Dios!
Bibliografía
Reina y Valera (1960)
Traducción al lenguaje actual (TLA)(2000) On line.