martes, 18 de agosto de 2015

CON JESÚS, GOZAMOS DE PAZ by// Damelys María Martínez Rosillo

CON JESÚS GOZAMOS DE PAZ. 
by// Damelys María Martínez Rosillo

Jesús, define la paz como el bienestar del Maestro que siembra la buena Simiente para hacer el bien.

El Carpintero, pacificador de Israel, subido a una Cruz, quien sufriendo todos los martirios habidos y por haber, con su muerte venció y destruyó la maldad eternamente. 

Un Maestro, un Cordero Santo sin quejas ni odio, con su Palabra expandida como millones de semillas germinadas y arraigadas se quedó para siempre. 

Un bello y precioso Hijo del Hombre, que nos trajo a su luz admirable y se convirtió en "nuestro abogado, para defendernos de todo mal." 
                                                       1 Juan 2:1

Asimismo, un pacificador que nos enseña a llevar una vida en paz, nos dejó ejemplos y recursos en la Escritura, como la oración constante, sincera, con peticiones a nuestro Padre a fin de que, velemos y actuemos de buena manera siempre, sin agravios, ni engaños,  para que no tropecemos, y sí lo llegamos a hacer, en la naturaleza pecaminosa, nos ayudará a recuperarnos en el camino, porque Él es el Camino. 

A continuación, dos versículos que nos ayudarán a estar en paz, y seguir la carrera de la santificación, en Cristo Jesús.

"que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación."
                                 1 Tesalonicenses 4:6-7

¡Qué gran Maestro! tenemos, uno que nos ayuda a disipar las discordias, la maldad, la envidia, la sub estima, las disensiones, el odio, la vileza, las pretensiones de querer ser mejor que otros.

En otro orden de ideas, se agrega, que para ser verdaderos pacificadores, nos tenemos que alimentar de la Palabra y la oración constante, solo así, se completará la educación que Dios, ha dispuesto en nuestra vida para ser cada día adeptos a la causa, del Amado, Señor Jesús.

Cabe destacar que debemos agradar a Dios, con una vida ejemplar, una vida sin tener de qué avergonzarnos, que a nuestro Señor, le satisfaga plenamente, llena de su amor. 

Por una parte, un amor que sobrepasa todo entendimiento, por otra, una paz que sobrepase todo entendimiento, una vida de pureza, con fe en el espíritu y ser interior para que impacte ahora y en el futuro, porque al conocer la Palabra de Dios, el cambio y la transformación hacia una vida en rectitud, se inicia y no parará hasta que Dios, nuestro Padre Celestial, nos encamine a convertirnos en su mejor obra.

"Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento guarde sus corazones y pensamientos en Cristo Jesús"
                                   Filipenses 4:7 (RVC)

Finalmente, una persona con la paz de Jesús en el corazón y vida está llena del Espíritu Santo, porque sin Él, nada somos.