IMAGINO UN MUNDO REAL, NO VIRTUAL
by Damelys María Martínez Rosillo
Imagino un mundo que todos los días sean de paz, no uno, en el que se reúnen celebridades y dan discursos hipócritas y al otro día, y en el devenir del tiempo, hay maltratos entre ellos mismos.
Imagino un mundo real en que los niños ricos y pobres se den la mano, sin temor a ensuciarse, porque al otro, se le olvidó que el agua es un líquido porque no tiene una alberca donde bañarse.
Imagino un mundo real, en el que los niños y niñas son los que hacen las leyes, porque son sinceros y solo piensan en amar y jugar.
Imagino un mundo que no sea virtual, en el que los grandes modistos inviten a los pobres para que vean sus desfiles.
Imagino un mundo real en que los cielos ya no huelan mal por los distintos humos que flotan en él y conforman nubes destructivas de ácido.
Imagino un mundo en que los chocolates suizos, americanos vuelvan a degustarse entre los comensales pobres y no, entre los ricos.
Imagino un mundo verdadero, en el que todos los seres humanos, sin distingo de raza ni religión, se acepten como son.
Imagino un mundo en el que no exista la infidelidad, el divorcio, ni el maltrato, y que todos los días haya amor bueno, amor sincero.
Imagino un mundo no virtual en el que la felicidad no solo se viva en las películas y en la ficción.
Imagino un mundo en que los héroes anónimos sean reconocidos y no se les aparte y den a otro los méritos.
Imagino un mundo sin guerras, donde la cordialidad y la bondad sean las protagonistas de las acciones.
Imagino un mundo de verdad.
Imagino un mundo de amor.
Imagino un mundo sano y con valores reflejados en las acciones inmediatas.
Imagino un mundo sin hambre.
Imagino un mundo hermoso y próspero.