domingo, 20 de marzo de 2016

LOS CRISTIANOS DE HOY,SIGLO XXI, SERES PENSANTES by// Damelys María Martínez Rosillo

LOS CRISTIANOS DE HOY, SIGLO XXI, SERES PENSANTES. CONSTRUCTORES DE PAZ.

by//Damelys María Martínez Rosillo

Los cristianos en la actualidad, hoy segunda década del siglo XXI, año 2016, somos seres pensantes, porque el Señor en el nombre de Jesús, ha depositado en nosotros la Palabra del amor, del desarrollo intelectual que es tan relevante en el presente, nos da sabiduría, discernimiento, y guía, a través del Espíritu Santo, al mismo tiempo, madurez para activar las mejores propuestas, los mejores pensamientos, consolidados y cimentados en la Palabra de sus Testamentos, herencia incorruptible para aprender y tomar las lecciones de vida, que nos muestra para ser personas dignas de Él, en una sociedad que tiene intereses contrarios a la verdadera vida en Cristo Jesús.

Es relevante destacar, que nuestro Señor desea que seamos personas integras, con cualidades superiores, con altas diferencias entre los pares, pero para ello, nos va adiestrando y nos prepara para ser pacificadores, el siguiente versículo demuestra una cualidad intrínseca en los hijos de Dios.

"Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios"
                                     
                                                                                     Mateo 5:9
                                                                                                                                   
Es Él y nadie más que Dios, quien ha depositado su confianza en hijos e hijas para trascender fronteras e ir mostrando mensajes de la Sana Doctrina, los mensajes de Dios Altísimo, son mensajes de paz, de amor, del fruto del Espíritu, solo Él, es quien da la verdadera paz.

“Seguid la paz con todos y, la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”
                                                                               Hebreos 12:14
                                                                                                                                                               
En primer lugar, para aceptar la condición de ser pacificadores, hemos de ser hechos en y para la paz, por eso somos llamados hijos de Dios, lo decía Jesús, en uno de sus principales sermones, “El Sermón del monte: Las Bienaventuranzas”, en Mateo 5: 1-12

A la par de eso, hemos de haber vivido hechos de violencia intrafamiliar, social, psicológica para desear siempre estar en paz con nosotros mismos y con los demás, pero para obtenerla es necesario acudir al Trono de la Gracia Divina de Dios, leer su Palabra, actuar con hechos de paz, dejar brotar los más bellos sentimientos de amor hacia uno mismo y los demás.

En segundo lugar, como dice el escritor del Libro de Hebreos, que debemos seguir la paz con todos, sí queremos ver el rostro de Dios. ¡Qué bello mensaje de amor! ¡Qué bello mensaje para todos! ¡Qué belleza de mensaje! nos da nuestro Señor, mediante cada escritor de los Testamentos para consolidar el servicio al cual nos manda, en especial, el de propagar su Palabra para expresar el gran agradecimiento y amor que 
sentimos por Él.

En tercer lugar, ser pacificadores, es una bendición sobrenatural que el Señor nos otorgará siempre, porque en su condición de Padre, desea lo mejor para cada uno de nosotros, y su bendición jamás entristece.

“Porque la bendición del Señor es la que enriquece, y no añade tristeza con ella”
                                                                            Proverbios 10:22

En cuarto lugar, es necesario que nos dediquemos a sembrar la semilla de la paz dada por Jesús a los que le siguen, y aman en espíritu y verdad.

“La paz os dejo, mi paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da, que no se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
                                                                                 Juan 14: 27

En definitiva, los que hemos vividos en momentos de angustia, acoso psicológico y físico, deseamos desde nuestro “yo interior”, vivir siempre en paz, para encontrar el sentido de pertenencia a una vida cristiana más saludable en la que brote el fruto del Espíritu como una condición inalienable de amor, por tanto, deseo la paz con todos, para ver el Rostro del Señor, cuando corresponda.

¡Gloria a Dios!  




                                              

2 comentarios:

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  2. Usted siempre tan agradable mi querida profesora, que el Señor Jesus te llene cada dia de paz y gozo. Juan 16:33 "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo".

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