LA RECTITUD, CAMINO A LA PAZ
By//Damelys María Martínez Rosillo
Al caminar
en las mejores sendas de la vida, inicias el camino a la rectitud. La rectitud
la pudiera definir como un gran beneficio dado por Dios a los que andan en
veredas de paz, de bienaventuras, de diligencias, de gratitud, de benignidad,
de bondad, para lograr objetivos y metas que van en pro de hacer el bien.
Al leer
sobre este hermoso tema, confrontas, ideales y pensamientos, el camino que
llevamos y nos hace ver que el mejor destino a seguir es el de los hombres y
mujeres rectos, modelos que como Jesús, el máximo líder del altruismo y la Verdad
y la Vida esparcen sus pies hermosos en caminos de rectitud. "Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice al Sión: Tú Dios reina" Isaías 52:7.
Esto significa
que Dios provee de sana sabiduría y paz a la persona que anda en rectitud. “El provee
de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente” Proverbios
2:7
Al
mismo tiempo, al actualizarnos en el día a día vemos como la oportunidad que tienen miles de
personas de caminar en rectitud en el mundo, la echan por la borda al elegir
caminos inadecuados, esto implica que se equivoquen a menudo, y continúen en la
equivocación, vemos como ciertas luminarias del arte y espectáculo, tienen
mucho poder económico, pero sus vidas están maltrechas, algunos deportistas y líderes que han estado en eminencia desde distintas posiciones han llegado a la cima, sus caminos en desaciertos los conducen por una
autopista en desigualdad que conlleva a desperdiciar el bien. No los juzgo, no soy quien para ello, sólo asumo una posición y la defiendo, si ellos estuvieran en caminos de rectitud, entonces sus vidas serían otras, la rectitud, es, Jesús.
Es entonces, cuando salen los grandes desafíos, en interrogantes cómo estas, ¿qué está haciendo el liderazgo gubernamental, en las escuelas para proveer a las generaciones venideras para contrarrestar ese tipo de comportamientos?, ¿qué están haciendo los organismos encargados de vociferar los derechos de hombres y mujeres por adoctrinar a las generaciones hacia caminos de rectitud y paz?, ¿qué están haciendo los grandes líderes encausados a velar por las almas de esas personas que desvían sus caminos tomando decisiones erradas?
De esas preguntas, se derivan un conjunto de ideas, por lo tanto, allí, radica la
importancia de contenidos educativos en todos los ámbitos perfilados al deber
ser de personas con alto dominio de sus emociones, con una sana sabiduría
encausada al altruismo, a los frutos del Espíritu, amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, templanza y mansedumbre, herramientas claves que
internalizan el amor a la humanidad, valores intrínsecos que enderezarían los
caminos de mucha gente que no sabe que estos valores son abstractos y que sólo
se observan al practicarlos en las relaciones individuales e interpersonales.
Del mismo
modo, creo firmemente, que una buena dosis de todos estos elementos harían bien
a un gran número de personas que cohabitan con su prójimo, sin respetar, ni
valorar el esfuerzo que se hace por mantener las buenas costumbres en una
sociedad deshumanizada.
Asimismo,
se expresa que seguir el buen camino, es vivir alerta en una sociedad que cada
día vive sólo para el consumismo, en la apariencia externa, en evaluar a la
persona por cómo se viste, en qué carro anda, en fin; un conjunto de anti
valores que son contraproducentes repetir en las familias, por ende, en la sociedad, es necesario invertir tiempo y esfuerzo a la luz del conocimiento bíblico para hacer una sociedad más equilibrada.
En
definitiva, la sencillez de la vida y el marco en que te desenvuelves, es
relevante porque allí radica el fruto del Espíritu, el Señor caminaba en rectitud,
compartía con multitudes de personas de todos los niveles sociales, desde los
más ricos e influyentes hasta los más descolgados, sin embargo, su sabiduría y
su forma de comunicar el mensaje les llegaba al alma, a su conciencia, ellos
sentían el amor que brotaba de su mirada, de sus emociones, de cada paso que
daba, su preocupación por que la otra persona se sintiera bien lo llevaba a orar
consecutivamente.
Por eso, la mujer samaritana le dio a beber agua, él la
rescató del adulterio, por ese amor, la otra mujer le ungió con su perfume.
Jesús amaba a las mujeres, las valoraba, al salvar a la mujer que iba a ser
lapidada, la defendió con toda su hombría"le dijeron, Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio" Jn. 8:4. Él, en su responsabilidad de líder, la rescató con sabia mansedumbre.
Jesús amó a María, a Lázaro, a Marta, su amor se lo demostró cuando lloró por la muerte de su amigo, hasta el punto que le hizo revivir nuevamente. Jesús amó a María Magdalena, le salvó la vida, y le ayudaba frecuentemente, fue la primera que lo vio, al resucitar. Jesús amaba a los discípulos porque le ayudaban, uno, a escribir, otro a llevar los impuestos, otros a tener sus planes y proyectos al día, otro, cómo Lucas, médico de profesión, intercambiaban a menudo cómo sanar a los enfermos, a Pedro le instruía como salvar a las almas, se nutría del aprendizaje de ellos, y todos se lucraban de sus conocimientos.
Jesús amó a María, a Lázaro, a Marta, su amor se lo demostró cuando lloró por la muerte de su amigo, hasta el punto que le hizo revivir nuevamente. Jesús amó a María Magdalena, le salvó la vida, y le ayudaba frecuentemente, fue la primera que lo vio, al resucitar. Jesús amaba a los discípulos porque le ayudaban, uno, a escribir, otro a llevar los impuestos, otros a tener sus planes y proyectos al día, otro, cómo Lucas, médico de profesión, intercambiaban a menudo cómo sanar a los enfermos, a Pedro le instruía como salvar a las almas, se nutría del aprendizaje de ellos, y todos se lucraban de sus conocimientos.
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