EL PRIMER PACIFICADOR, JESÚS
By //Damelys María Martínez Rosillo
Hay días que valen la pena recordar, días de asueto para unos, días de regocijo para otros. Días de tristeza para muchos porque se anuncia la muerte de un personaje, que trascendió en el mundo por tener cualidades extraordinarias dadas por Dios. Desde, su nacimiento, fue perseguido, vilipendiado, maltratado, hasta su muerte, a los 33 años.
Aún se sigue recordando por su característica esencial, que lo hacía diferente a los demás hombres de la sociedad humana, un pacificador.
Cabe destacar, su belleza y semblanza eran distintas de los demás, tenía el ADN Divino, lo demostró al resucitar de entre los muertos, motivo de regocijo para nosotros, los cristianos que esperamos pacientemente en su segunda venida.
Del mismo modo, su sabiduría era innata, su presencia extraordinaria. Luchaba contra la maldad reinante de la época.
Al entrar en la sinagoga leyó el libro del profeta Isaías, y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor, está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos. Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos. A predicar el año agradable al Señor". (Lucas 4:17,18,19)
Con esas palabras hacía resplandecer de paz, amor, gozo inefable, felicidad a los que le seguían y creían en Él.
En los actuales momentos, su presencia está en millones de personas que lo hicieron su líder, su Maestro, y recibe adoración diariamente en Espíritu y Verdad, porque Él, representa la Verdad, la equidad, la justicia, elementos claves para contrarrestar la corrupción,el odio,la maldad.
Por estas razones, y por muchas más, su mensaje impactaba a las autoridades de la época, y todavía impacta a personas de distintos credos, razas e ideales.
Por estas razones, y por muchas más, su mensaje impactaba a las autoridades de la época, y todavía impacta a personas de distintos credos, razas e ideales.
Hay quienes lo ven como un socialista, sin embargo, su legado va mucho más allá, porque su reino no es de este mundo, es un reino, en el que predomina los valores intrínsecos del amor, gozo,paz, paciencia,benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
En suma, sus discípulos más próximos, los Apóstoles, fueron sus compañeros hasta el final, en el momento de su muerte, le entregó a Juan, el discípulo amado, a su madre, para que se hiciese cargo de ella.
Y murió en paz. Pero, lo más importante de todo, es que resucitó al tercer día.
¡Gloria a Dios!
¡Gloria a Dios!
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